Las 20 excusas más ingeniosas para no ir al gym

Entre la distinta fauna que puedes encontrar en tu gimnasio, uno de los personajes más peculiares y graciosos es el ‘excusas’. Más que nada, porque es un tipo ingenioso, ya queencontrar pretextos diferentes cada día para no ir al gymno es tan fácil como parece. Nota*: Si te sientes identificado o crees que encajas en el perfil, ¡tómalo como un halago porque tienes un don!

Bien, seas o no seas tú quién siempre se topa con algún impedimento para acercarte al gimnasio (o simplemente no tienes ganas de aparecer en él), hoy toca hacer un recopilatorio con las excusas más ingeniosas para no ir al gym. Seguro que alguna te suena…¡Vamos allá!

1 – “No me da tiempo…Entre que voy, me cambio, hago cuatro ejercicios, me ducho y vuelvo a casa ya han pasado más de dos horas”. ¿No es mejor hacer eso que tirarse todo ese rato zapping y soffing con una birra en mano?

2 – “Buf…¿Nadie viene conmigo? Pues casi que solo no voy”. No siempre tus amigos contestan tu WhatsApp o no siempre tienen disponibilidad para ir. Tienes que volar solo, pequeño saltamontes.

3- “Ya he ido un día esta semana”. ¡Y a saber qué habrás hecho! Hacer ver que pedaleas mientras lees el diario no cuenta. Venga va, coge la mochila, ropa limpia y machácate un poco.

4  – “No tengo ropa limpia”. No siempre entrenarás con la misma ropa…Y si lo haces, deja atrás tu vergüenza y plántate en la puerta del gym con prendas menos glamurosas que de costumbre. Entendemos que tu reputación es importante, pero por una vez que no ganes el concurso de Míster Gym no te va a pasar nada.

5 – “¡Hoy toca partido!”. Si eso lo dices el día de la final de la Champions League o incluso en la última jornada de Liga, aceptamos. Pero eches mano de ese recurso el día de los dieciseisavos de final del campeonato local de bádminton pre-benjamín.

6 – “Ir dos días seguidos no puede ser bueno”. ¡Apaga y vámonos! Y no te inventes nombres de doctores que no existen para justificar esta afirmación. Si la constancia es la mejor forma de mantenerse sano…

7 – “Hoy toca piernas…¡paso!”. El tren inferior es tan importante como el superior. Puede que no lo puedas lucir tanto o que no te parezca importante, pero es básico para tener un cuerpo equilibrado. ¡Échale un vistazo al mejor recopilatorio de ejercicios de piernas y espabila!

8 – “Me tengo que recuperar, que la recuperación es muy importante en un entrenamiento”. Nadie te ha dicho que tengas que ir 8 horas al día y los 7 días de la semana. Pero tampoco se trata que dejes semanas de descanso entre medio de una sesión y otra. La fase de recuperación es vital, pero si es realista…

9 – “Sólo una birra, que luego voy al gym”. ¿Ya has encontrado a alguien que quiera hacer una cerveza después de buscar desesperadamente entre toda tu agenda de contactos? ¡Todo ese esfuerzo lo podrías haber invertido trabajando tus bíceps!

10 – “¡No cambian la música!”. Desde hace unos cuantos años, existen unos dispositivos llamados MP3, MP4, iPods o incluso móviles que, acompañados de unos cascos, te permiten escuchar la música que tú quieras. ¡Increíble!

11 – “Es que hoy me duelen el esófago, la tibia y el esternocleidomastoideo”. No, no, no y no. Vale que puedas haber llegado a hacer algún mal gesto durante la ejecución de un ejercicio y estés resentido, pero no te escudes en partes del cuerpo que ni siquiera intervienen en el proceso…

12 – “Es que a esta hora está petadísimo…”. Es cierto que en ocasiones la masificación es un problema, porque es complicado llevar a cabo un buen entrenamiento. Sin embargo, eso no quiere decir que no puedas hacer ejercicio, ya que puedes llevar a cabo nuestros planes caseros.

13 – “¡Vaya, ya no llego a la clase dirigida que tanto me gusta!”. Normal, te has tirado media hora de más en el trabajo mirando el Facebook para hacer tiempo y dar con la excusa perfecta. Pero incluso en el caso de que lo que dices fuese verdad, también hay otras muchas clases. ¡Atrévete a probar algo nuevo!

14 – “Tengo muchas agujetas”. ¡Mejor! Cuanto antes acostumbres tu cuerpo a un ritmo alto, antes lograrás aumentar su resistencia. Siempre y cuando no hayas hecho un esfuerzo brutal el día anterior y no puedas apenas moverte, trabajar sobre una zona con agujetas no es perjudicial.

15 – “Creo que siento que tengo algo de fiebre”. Ya no estás en el colegio y eso de acercar el termómetro a una lámpara está pasado de moda. Si realmente estás enfermo, obviamente tiene un pase. Pero si es una excusa, piensa en dejar de pagar la cuota, que vas a estar regalando mucho dinero.

16 – “Ya he hecho mucho ejercicio por hoy subiendo los dos pisos a pie”. En primer lugar…¡Eso es lo que deberías hacer cada día! Y, por otro lado, ¿consideras que eso es hacer deporte? Si es así, estás demasiado poco en forma.

17 – “Hoy llueve, diluvia, nieva, hace calor…”. Por esa regla de tres, si vas a echar mano de las condiciones meteorológicas, ya puedes olvidarte del gym. Y es que no vas a ir nunca porque ni siquiera te convencerá un día soleado para salir de casa.

18 – “De toda la vida se empiezan los lunes”. Si has utilizado alguna de las anteriores excusas para no ir un lunes, no tires de esta para alargar una semana más tu sedentarismo. De hecho, casi mejor que rompas con la creencia de que los lunes son para empezar las cosas, ya que solo puede empeorar las cosas. Innova.

19 – “Hoy haré ejercicio en casa”. Ya. Y de fondo te vas a poner la televisión para entretenerte, al mismo tiempo que sacarás de la nevera un vermut y un aperitivo. Olvídate, da por perdido el día de hoy, ya que lo único que harás es ganar calorías.

20 – “Ya iré”. No, no lo harás. Cada vez que digas esa frase, tu propia mente se autoconvence cada vez más de que el gym es un inframundo que no debe pisar. Cambia ese pensamiento por un: “Hoy, llueva o nieve, aún teniendo agujetas y sin un MP3 y aunque haya un partido de fútbol y tenga poco tiempo…¡VOY AL GYM!”.

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