Donald Trump enfrenta ahora tres escándalos sexuales que han llegado a las cortes.

“Me siento atraído automáticamente a mujeres hermosas; sencillamente empiezo a besarlas. Es como un imán. Sólo beso. Ni siquiera espero. Y cuando eres una estrella, te dejan hacerlo. Puedes hacer lo que sea”, decía en el 2005 el personaje televisivo Donald Trump a Billy Bush en el programa “Access Hollywood”.

Doce años después, ese hombre se transformó en presidente de Estados Unidos y tomó las riendas del país más poderoso del mundo, a pesar de que la grabación de la conversación se hizo pública, y enfureciendo a millones de mujeres que decidieron decir “Ya Basta”.

Miles de personas se sumaron a la llamada “Marcha de las Mujeres” y repudiaron que la personificación de lo peor del patriarcado ahora debiera ser llamado “Señor Presidente”.

#MeToo, #TIMESUP y muchos otros fenómenos culturales han dado la batalla contra personajes como Harvey Weinstein, Bill Cosby, Bill O’Reilly y Kevin Spacey fueron tan sólo algunas de las personas que debieron asumir las consecuencias de sus actos y poner fin a sus carreras profesionales.

A un año de las elecciones, y después de decenas de denuncias censuradas, tres mujeres han decidido sumarse a la lucha y hacer responsable al mandamás del país.

Aún cuando durante su candidatura prometió “demandar al montón de mujeres que le acusaban de malas conductas sexuales”, las circunstancias ahora están invertidas para el presidente.

Según reportó Politico (link is external), la ex modelo Playboy Karen McDougal, la participante del show televisivo “Apprentice” Summer Zervos y la actriz Stormy Daniels han recurrido a procesos judiciales contra el Presidente por haber sido silenciadas, acosadas y hostigadas por sus presuntas relaciones o encuentros con el magnate.

El pasado martes, McDougal introdujo una demanda contra el publicista de The National Enquirer (American Media Inc.) para “escapar de un acuerdo que pretendía ocultar su historia de una aventura con Trump” que surgió a mediados del 2006.

McDougal habría tenido una relación de 10 meses con Trump entre el 2006 y el 2007, mientras su esposa Melania daba a luz a su hijo Barron.

Los Angeles Times reportó que American Media habría pagado 150.000 dólares a McDougal “por los derechos de su historia”, implicando que sería publicada posteriormente, algo que nunca sucedió.

“AMI me mintió, hizo promesas vacías, y me manipuló e intimidó repetidas veces”, reza la declaración escrita de McDougal. “Sólo quiero la oportunidad para dejar las cosas claras y seguir con mi vida, libre de esta compañía, de sus ejecutivos y de sus abogados”.

De manera similar, la actriz pornográfica, Stormy Daniels (cuyo nombre real es Stephanie Clifford) empezó una campaña legal hace dos meses para evadir su acuerdo de confidencialidad después de haber tenido una aventura con Trump también durante el 2006, y haber sido silenciada con 130.000 dólares por parte de sus abogados.

A pesar de las amenazas del equipo legal de Trump – quienes denuncian hasta 20 millones de dólares en daños – Daniels ha asegurado a través de su cuenta en Twitter que “no me iré a ningún lado”.

Simultáneamente, y según reportó el Washington Post, una juez dio luz verde el pasado martes a la demanda por difamación contra el Presidente Trump por parte de la ex participante de “The Apprentice”, Summer Zervos, quien aseguró que el magnate “la tocó y besó en contra de su voluntad”.

A pesar de que la defensa legal de Trump alegó que “la Constitución le protege de ser demandado en cortes estatales mientras sirva como Presidente”, para la juez Jennifer G. Schecter de la Corte Suprema de Nueva York, y quien sentenció a favor de Zervos, “nadie está por encima de la ley”.

La juez citó el precedente de Jones vs. Clinton de 1998 que finalmente conllevó al juicio político del presidente Bill Clinton.

“Se ha establecido que el Presidente de Los Estados Unidos no tiene inmunidad y está ‘sujeto a las leyes’ por actos puramente privados”, continuó Schecter.

Aún cuando este tipo de casos podría llevar años en las cortes – incluso después de las elecciones del 2020 – estas tres mujeres podrían llevar al presidente a circunstancias legales incluso más delicadas que las del abogado especial Robert Mueller.

Para Jonathan Turley (profesor de la George Washington University), “yo no me preocuparía por la obstrucción,” dijo a Politico, “los asuntos financieros, las declaraciones falsas y Stormy Daniels, son los realmente grandes”.

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