Argentina, al borde de la eliminación tras caer goleada contra Croacia

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Pésimo partido de los jugadores de Sampaoli, que ya no dependen de sí mismos para clasificarse para octavos

Messi no levanta cabeza y la suerte de Argentina depende de Islandia y Nigeria, selecciones que se suponen de entretiempo en un Mundial, también en el de Rusia. La vida siempre puede ir a peor en la angustiada Albiceleste. Ya no sobrevive para vencerse en la final sino que ahora se pierde a mitad de camino en partidos de clasificación como el que le enfrentó a Croacia. Ni siquiera depende solo de su capacidad agonística, manifiesta en partidos como el que le llevaron en el último momento a Rusia, cuando ganó en Quito. Hoy queda a merced de la corriente, de terceros equipos, paralizada ante el equipo de Modric y Rakitic. Ya no sabe qué hacer Sampaoli después de juntar desesperadamente a dos futbolistas que se suponían incompatibles como Dybala y Messi. El delantero de la Juve tampoco pudo corregir el partido que no supo enderezar el 10 del Barcelona.

Argentina busca desde hace tiempo un punto de inflexión, un gesto inequívoco en una jugada que le saque de una rutina de hace años, convencida de que su desorientación no obedece a una cuestión estructural sino más bien nominal, ni que sea porque cuenta con Messi. Así que se trata de dar vueltas y más vueltas a cada alineación, a cada partido, a cada torneo, para dar por fin con un equipo capaz de dignificar al 10 y por consiguiente alcanzar un título que siempre se le negó cuando se cruzaba con Alemania. Ya van 13 formaciones en 13 encuentros con Sampaoli, 59 jugadores y el dramatismo aumenta después del rotundo 0-3 con Croacia. Tener al mejor jugador del mundo no garantiza la victoria en Argentina. La sorpresa es que Messi empeoró en un equipo mejorado de salida respecto al encuentro empatado con Islandia.

El mal papel de Sampaoli
El seleccionador nunca supo contagiar su entusiasmo, extraviado y confundido en la pizarra y en la cancha, pendiente ahora de una última jornada que tiene tintes todavía más trágicos que la última visita a Ecuador, cuando compró el billete para Rusia. Sampaoli siempre supo cómo jugarle a Argentina y en cambio no ha descubierto todavía cómo poner en marcha a la Albiceleste.
Quiso Sampaoli complacer a Messi y salió un equipo despersonalizado, con más amigos que socios del rosarino, incapaz por su parte de desequilibrar el partido y de generar situaciones de superioridad para Agüero o Higuaín. El martirio del 10 ha sido constante después de fallar un penalti contra Islandia y no marcar con Croacia, clasificada para octavos después de dos victorias, la última facilitada por la dimisión de la caducada Argentina.

Las sensaciones de la Albiceleste son tan malas que ni siquiera sus seguidores apuestan por una última jornada reparadora con la participación de Islandia y Nigeria. No tiene sangre ni rebeldía, agachada y abatida, sin equipo ni liderazgo, ahora mismo carne de cañón en Rusia.

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